Titulares de El País
Ganadores de los premios Goya 2026

Después de 25 años, la gala de los Goya ha regresado a Barcelona, esta vez en el Auditori Forum CCIB, en una ceremonia en la que parten como favoritos Los domingos, con 13 nominaciones, y la aclamada Sirât, con 11.

La cena
De Manuel Gómez Pereira
Los domingos
De Alauda Ruiz de Azúa
Maspalomas
De Aitor Arregi y Jose Mari Goenaga
Sirât
De Oliver Laxe
Sorda
De Eva Libertad
Alauda Ruiz de Azúa
Por Los domingos
Aitor Arregi y Jose Mari Goenaga
Por Maspalomas
Carla Simón
Por Romería
Oliver Laxe
Por Sirât
Albert Serra
Por Tardes de soledad
Ángela Cervantes
Por La furia
Patricia Lopez Arnaiz
Por Los domingos
Antonia Zegers
Por Los Tortuga
Nora Navas
Por Mi amiga Eva
Susana Abaitua
Por Un fantasma en la batalla
Alberto San Juan
Por La cena
Miguel Garcés
Por Los domingos
Jose Ramon Soroiz
Por Maspalomas
Mario Casas
Por Muy lejos
Manolo Solo
Por Una quinta portuguesa
Elvira Mínguez
Por La cena
Nagore Aramburu
Por Los domingos
Miryam Gallego
Por Romería
Elena Irureta
Por Sorda
María de Medeiros
Por Una quinta portuguesa
Miguel Rellán
Por El cautivo
Juan Minujín
Por Los domingos
Kandido Uranga
Por Maspalomas
Tamar Novas
Por Rondallas
Álvaro Cervantes
Por Sorda
Belén
Argentina
La misteriosa mirada del flamenco
Chile
La piel del agua
Costa Rica
Manas
Brasil
Un poeta
ColombiaLa gala

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Alfombra Roja

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Albert Serra en los Goya: una acomplejada faena de aliño

Si había alguna duda de que Tardes de soledad, la película dirigida por Albert Serra y protagonizada por el torero Andrés Roca Rey, está concebida y rodada como un alegato antitaurino, quedó ampliamente despejada en la gala de los Premios Goya del cine español, celebrada anoche en Barcelona.
Maielis González se adentra en la realidad cubana a través de la ciencia ficción: “Mi generación creció con el cadáver de una utopía”
La escritora Maielis González nació en La Habana el mismo año en que cayó el Muro de Berlín y el imperio soviético empezó a tambalearse. Era 1989. A esas alturas, ya habían pasado siete años desde que se inauguró el plan de construcción de una central nuclear en Cuba, impulsado por Moscú para que el régimen de Fidel Castro tuviera una cierta autonomía energética y menor dependencia del petróleo; y aún faltaban tres para que en 1992 esa magna obra en Juraguá fuera suspendida. “Quedó una central nuclear a medio construir y una ciudad sin terminar”, recuerda Benicio uno de los dos protagonistas de la novela Nuclear (Yegua de Troya) escrita por Maelis González. Ese treintañero se siente cada vez más solo en Cuba, ante el éxodo masivo de sus compatriotas y compañeros de generación, pero, a pesar de todo, resiste y quiere dedicarse al cine, por eso viaja a las ruinas de la vieja e inacabada central, porque planea rodar allí.
Irene Rodríguez, coleccionista: “No concibo comprar arte para disfrutarlo sola”

Irene Rodríguez ha organizado cumbres de la OTAN, ha vivido en varios países y conoce de primerísima mano los salones, y la cocina, de la política nacional e internacional española. También ha enviudado dos veces a sus 56 años. La primera, a los 40, de su primer marido: el diplomático Juan María López Aguilar, que se quitó la vida en 2009, siendo cónsul de España en Montevideo. La segunda, de su segundo esposo: el periodista y empresario José Antonio Llorente, fundador de la agencia de comunicación LLYC, fallecido hace dos años, a los 63, por un cáncer digestivo. Cita en su casa, un espectacular pisazo en una zona señorial de Madrid, donde vive sola, rodeada de obras de arte. Hablamos en el comedor de invitados, donde su marido y ella, y ahora ella sola, convocaban a cenar desde a artistas a políticos y a empresarios con la única premisa de conversar de todo sabiendo que lo que allí pasaba, allí se quedaba. Viste de rojo pasión. De eso no le falta.

EN LOS SALONES Y EN LAS COCINAS
Irene Rodríguez (Gijón, 56 años) estudió Derecho y ha trabajado en la Administración pública y en instituciones multilaterales. Es patrona del Museo Reina Sofía, de la Hispanic Society de Nueva York y, desde la muerte de su segundo marido, fundador de la firma Llorente y Cuenca, preside la Fundación José Antonio Llorente, dedicada, sobre todo, al apoyo a los jóvenes y su proyección con las nuevas tecnologías.En 2024 recibió de la Fundación ARCO, el premio A al Coleccionismo por la calidad de su colección privada y su labor de mecenazgo. Apasionada de la conversación, las relaciones personales y la discusión civilizada, las paredes de sus salones guardan tantas obras de arte como secretos de Estado y ecos de sociedad. Ella, calla.