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<title>El_ascensor</title>
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<updated>2020-09-22T12:05:25+03:00</updated>
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<title>Ascensor_para_estrellas</title>
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<updated>2020-09-22T12:19:14+03:00</updated>
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<content type="html">&lt;h3&gt;Ascensor para las estrellas&lt;/h3&gt;&#10;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&#10;&lt;p&gt;Cuando Romulito tenía dieciocho años entró a trabajar como mozo en la pizzería “Italia”. &lt;br/&gt;&#10;Le encargaban los servicios a domicilio. &lt;br/&gt;&#10;Durante todo el día corría arriba y abajo por las calles y escaleras, llevando en equilibrio bandejas cargadas de deliciosas pizzas, bebidas, papas fritas y otros comestibles.&lt;/p&gt;&#10;&lt;p&gt;Una mañana telefoneó a la pizzería el inquilino 14 del número 103: quería una pizza napolitana y una bebida grande.&lt;/p&gt;&#10;&lt;p&gt;– Pero inmediatamente, o lo echo por la ventana – añadió con voz ronca el marqués Venancio, el terror de los mozos a domicilio.&lt;/p&gt;&#10;&lt;p&gt;El ascensor del número 103 era de aquellos prohibidísimos, pero Romulito sabía cómo burlar la vigilancia de la portera, &lt;br/&gt;&#10;que dormitaba en su mostrador: logró meterse en el ascensor, cerró la puerta, &lt;br/&gt;&#10;pulsó el botón del quinto piso y el ascensor partió crujiendo.&lt;/p&gt;&#10;&lt;p&gt;Primer piso, segundo, tercero. Después del cuarto piso, en lugar de aminorar su marcha,&lt;br/&gt;&#10;el ascensor la aceleró y cruzó el rellano del piso del marqués Venancio sin detenerse,&lt;br/&gt;&#10;y antes de que Romulito tuviera siquiera tiempo de asombrarse.&lt;/p&gt;&#10;&lt;p&gt;Toda Roma yacía a sus pies y el ascensor subía a la velocidad de un cohete hacia un cielo tan azul que parecía negro.&lt;/p&gt;&#10;&lt;p&gt;Con la mano izquierda continuaba sosteniendo en equilibrio la bandeja con la consumición,&lt;br/&gt;&#10;lo cual era más bien absurdo considerando que alrededor del ascensor se extendía ya a los cuatro vientos el espacio interplanetario, mientras la Tierra, allá abajo, al fondo del abismo celeste, rodaba sobre sí misma arrastrando en su carrera al marqués Venancio,&lt;br/&gt;&#10;que estaba esperando la pizza napolitana y su bebida grande.&lt;/p&gt;&#10;&lt;p&gt;– ¡Córcholis! – exclamó –. Estamos aterrizando en la Luna. ¿Qué estoy haciendo yo aquí?&lt;/p&gt;&#10;&lt;p&gt;Los famosos cráteres lunares se acercaban rápidamente. Romulito corrió a apretar alguno de los botones de la caja de mandos con la mano libre, pero se detuvo:&lt;/p&gt;&#10;&lt;p&gt;– ¡Alto! – Se dijo antes de pulsar un botón cualquiera –, reflexionemos un momentito.&lt;/p&gt;&#10;&lt;p&gt;Examinó la hilera de botones. El último de abajo llevaba escrita en rojo la letra “P”, que significa “Planta baja”, o sea la Tierra.&lt;/p&gt;&#10;&lt;p&gt;– ¡Probemos! Suspiró Romulito.&lt;/p&gt;&#10;&lt;p&gt;Pulsó el botón de la planta baja y el ascensor invirtió inmediatamente su ruta. &lt;br/&gt;&#10;Pocos minutos después volvía a atravesar el cielo de Roma, el techo del número 103, &lt;br/&gt;&#10;el hueco de las escaleras, y aterrizaba junto a la conocida portería, donde la portera,&lt;br/&gt;&#10;ignorando aquel drama interplanetario, seguía dormitando.&lt;/p&gt;&#10;&lt;p&gt;Romulito salió precipitadamente, sin detenerse siquiera para cerrar la puerta. Subió las escaleras a pie. Llamó al número 14 y escuchó cabizbajo y sin respirar las protestas del marqués Venancio:&lt;/p&gt;&#10;&lt;p&gt;- Pero bueno, ¿dónde te has metido en todo este tiempo? &lt;br/&gt;&#10;¿Sabes que desde que he ordenado esa maldita pizza napolitana y bebida grande han transcurrido catorce minutos? &lt;br/&gt;&#10;Si &lt;a href=&quot;https://es.wikipedia.org/wiki/Yuri_Gagarin&quot; rel=&quot;noopener nofollow ugc&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Gagarin&lt;/a&gt; hubiera estado en tu lugar, habría tenido tiempo de ir a la Luna.&lt;br/&gt;&#10;&lt;br/&gt;&#10;&lt;br/&gt;&#10;&lt;/p&gt;&#10;&lt;h3&gt;- (Gianni Rodari)&lt;/h3&gt;</content>
<published>2020-09-22T12:07:25+03:00</published>
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